Mapa de violencias racistas y machistas realizado por mujeres migrantes en València

Call Center

En el sector de la atención telefónica hay una gran presencia de mujeres migrantes trabajando. De nuevo, un sector precarizado, con condiciones de mucha explotación laboral, horarios extensos, mucha presión por alcanzar objetivos, mucho control y apenas descansos. A ello se suma la violencia verbal recibida en el trato con la clientela, estando expuestas a situaciones de exotización, sexualización y racismo tan solo por nuestro acento. Hay una diferenciación en el sector entre aquellas compañías de marcas consideradas de “baja gama” y las de “alta gama” donde apenas se contrata a mujeres migrantes y, en cambio, se busca a personas autóctonas para dar una determinada imagen, en un claro sesgo discriminatorio y racista. A menudo, estos centros de trabajo suelen ubicarse en edificios alejados del epicentro de la ciudad, ocultos a los ojos de la mayoría de la sociedad y a los que se accede tras trayectos largos que se añaden a la jornada laboral.

Testimonios

No hay un control de la violencia verbal o sexual recibida. Se nos da la señal de aguantar y damos solo 3 advertencias antes de colgar. No hay protocolos para denunciarlos como violencias verbales, racistas o machistas. Están invisibilizadas. Solo nos dan 5 minutos de descanso. Aguantamos porque hay gente trabajadora re divina y nos sostenemos entre nosotras.

Reivindicamos

Dignidad laboral y libre de explotación: derecho a horarios laborales dignos y justos.

Ambiente laboral libre de sexualización, exotización y racismo.

Facilitar la homologación de las titulaciones, tanto en los países de origen como al llegar a España.