Mapa de violencias racistas y machistas realizado por mujeres migrantes en València

Casas particulares (centros de trabajo de hogar y cuidados)

El trabajo de hogar y de cuidados es un sector completamente feminizado y relegado concretamente a mujeres migrantes, muchas de ellas en situación irregular, de contextos sociales diversos, con estudios y sin estudios… Si bien las empleadas del hogar, cuidadoras e internas son trabajadoras esenciales, reciben muy poca valoración social y económica por su trabajo. Existe una fuerte precarización, con una alta carga física y mental que afecta a su salud, y condiciones de explotación laboral: en la mayoría de casos sin firmar un contrato, con un salario ínfimo que se paga en “B”, sin ser dadas de alta en la seguridad social y por tanto, sin derecho a paro, vacaciones ni bajas laborales por enfermedad o cualquier otro motivo justificado. Condiciones que se asimilan a la esclavitud moderna cuando hablamos de trabajadoras internas, con jornadas laborales interminables y no contabilizadas en el salario, sin apenas descansos ni días libres a la semana y con mucho margen para el abuso. Todo ello con nula capacidad de negociar debido a la falta de reconocimiento, los prejuicios de género y racistas y el aprovechamiento por ser migrantes y la vulnerabilidad derivada de su situación administrativa. Los hogares se convierten así en centros de trabajo ocultos a la sociedad y las autoridades, donde no llega la inspección de trabajo y cuya desprotección jurídica y falta de regulación laboral produce innumerables violencias de tipo verbal, físico, psicológico, sexual y laboral por parte de los empleadores, que utilizan amenazas con ser denunciadas a la policía si están indocumentadas o ante servicios sociales para quitarles la custodia de sus hijos. Esto acarrea un gran nivel de estrés emocional y psicológico para las mujeres que, en muchas ocasiones, están recién llegadas y apenas conocen recursos y personas a quien acudir en la ciudad. El trabajo de asociaciones como AIPHYC realiza una gran labor en la toma de conciencia y defensa de los derechos de las trabajadoras del hogar y cuidados.

Testimonios

Yo conozco un caso de un chico secuestró e intentó abusar de una mujer trabajadora del hogar que trabajaba de interna y la policía logró rescatarla después de que sus compañeras de un colectivo de defensa a los derechos de las trabajadoras de hogar y cuidados consiguieran contactarla y alertar a las autoridades. No es un caso aislado.

Coticé durante 14 años por muchas menos de las horas trabajadas como empleada de hogar y cuidados. Me echaron de malas maneras, sin finiquito ni indemnización adecuada y me quedé con un paro ínfimo.

Sufrí violencia machista y racista por parte de la persona a la que cuidaba cuando trabajaba de interna. Me vi privada de movimiento e intentaron abusar de mí. Hubo acoso y tocamientos completamente inadecuados. Además tuve que escuchar cómo me insultaban y decían comentarios sexualizados, machistas y racistas sobre mi persona.

Yo vivía en Madrid y encontré en Valencia una oferta de trabajo como interna en casa de un señor que tenía Parkinson, era un señor dependiente. Cuando llegué empezó a decir que las pastillas contra el Parkinson le hacían sentir grandes necesidades sexuales. A medida que pasaron las horas me habló de su vida y me preguntaba mis intereses. Le dije que me gustaban los tebeos y al siguiente día me sacó unos cómics pornográficos y yo le ignoré. Empezó a insinuarse y a enseñarme los juguetes sexuales que se compraba por Amazon. Le dije que mejor se buscara a otra persona, que yo me volvía a Madrid.

Estuve dos años trabajando para una familia sin contrato, tenía que cuidar a dos bebés. Un día prescindieron de mí sin ningún reparo, después de haberme prometido que me podrían arreglar los papeles.

Sufrí racismo y constantes actitudes condescendientes hacia mí. Me decían: “como interna aquí no pagas ni luz, ni comida, ni alquiler así que debes estar agradecida y no pedir más.

Reivindicamos

Reconocimiento del trabajo esencial de las trabajadoras del hogar y de los cuidados para el mantenimiento de la vida y la economía española.

Dignidad laboral y libre de explotación: derecho a horarios laborales, salarios y condiciones de trabajo dignas y justas.

Seguridad laboral: espacios de trabajo libres de abusos sexuales, racistas y machistas y garantías para la denuncia.

Facilitar la homologación de las titulaciones, tanto en los países de origen como al llegar a España.

Regularización de las personas en situación administrativa irregular en España.

#RegularizaciónYA